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4 de enero de 2018

Tu mirada


 
 
Tu mirada


Fue un cometa cruzando mis caderas,
un avión sin freno en pleno vuelo,
una luz, un viaje, un pasaporte
una flecha, un huracán, un remolino.


En la hora precisa del deseo,
entre lunas y planetas, entre copas
y fantasmas, algarabía, una noche
cuando llaman tinto al vino.

Fue real,  fue tan precisa -tu mirada-
que dejó una cicatriz azul de vida,
un recuerdo, una risa, una cascada,
un saber, un sentir, una balada

Si volviera a ese minuto, moriría,
si la historia la contara en otro día,
no podría darle curso, es innata fantasía,
es locura sumada a la alegría.

El goce de ir por el amante, con los ojos
clavados en la carne, desordenando
el alma, la piel y los sentidos,
desde el fondo de ti, a mi centro,orgullo y precipicio,

hace un siglo, con diciembre alborotado







 
 © Edmée Cobo Giancáspero
 
La foto en Lubumbashi, Zaire, 1991

 

 

27 de diciembre de 2017

No quise beber su vino

 
 
 
 
No quise beber su vino y nunca llegué a su lecho,
pero miren que destino, está viviendo en mis versos,
y hoy que camino más lento, ya puedo decir “lo siento”,
y sigo esperando el día en que él renuncie al silencio.
Entre tantas dimensiones y mundos en paralelo,
nunca vamos a cruzarnos y sabemos que existimos,
con miles de lunas nuevas, con planetas y otros soles,
y en cielos propios y ajenos, lo nuestro desencadeno.
Te amo en el infinito, en el mundo que no tengo.
Cierro los ojos y veo, otros labios, otros besos,
otros colores de rosas y otro amar en otro cielo,
No quise beber su vino y nunca llegué a su lecho.
Edmée Cobo G.

21 de agosto de 2016

Fantasma de Invierno

 

Llegó un viejo amante que rompió mi paz.
Un siglo,
dos siglos,
eché marcha atrás. 

Mi piel de poeta me habló de otro dueño
Y mi sangre -toda- se bañó en el fuego,
una fuerza intensa recogió el  misterio,
y mi canto en versos dio origen a un sueño.

Busqué entre sus ojos lo que un día perdí

en cielos lejanos hechos de alhelí.
Un búho cantó, dos veces cantó,  
la tierra tembló al oír su voz.

Al tomar sus manos destino leí,
pinos y eucaliptos rezaron por mí,
emoción mezclé con vino y jerez
como aquella vez que de amor lloré.
y

desnudo un beso 
me quebró hasta el vuelo,
me abrió las arteria y enterré mi duelo.


© Edmée Cobo Giancáspero

14 de julio de 2016

Un sueño en el molino






Si contaras las estrellas en mi sangre,
tú sabrías que mi noche tuvo luna,
y que fue mi momento enamorado,
en mi vida
fracturada en poesía,
una vida en rebelde rebeldía.

Así fue,
así lo siento y lo respiro.


Otros ojos me miraron al desnudo,
otros labios trastornaron mis sentidos,
otra voz, otro país y en otro idioma,
en la causa,
causa efecto, amor y gloria
y he venido del mar para contarlo,
y a atreverme
a vivir más de una vida
en mi mundo imaginario, día a día.

Y al mirar en un vaso el infinito,
pienso y busco las cuerdas del olvido
cuando somos Abril o somos Mayo
y encontramos
golpes, agua, sal y mar, furia y delirio.

Y los siglos marcharon en silencio,
la guitarra no cantó bajo la niebla
Y mi voz fue solo un sueño en el molino
que giraba y daba vueltas sin sentido.

.
 


Edmée Cobo Giancáspero

19 de febrero de 2014

En el tiempo de la muerte








En el tiempo de la muerte


Inconsolable toda, - lo dice un cataclismo-
Se desmorona el mundo y mis difuntos lloran,
allá bajo la tierra, bajo la cruz del sur,
donde las clavelinas se cuentan una a una.

En las oscuras tinieblas se sobrecoge  mi alma
y me seca las venas el silencio absoluto
de  los nardos en pena.
Voy a prender los cirios, para entender el luto
del amargo infinito que me invade  y se queda.

En mi desolación, en mi llanto, en mi furia,
puedo ver a mi padre cuando vuelve a mis sueños
y me abraza muy fuerte
y en secreto le ruego
que vuelva de la muerte, que salga de la tumba,
que vuele sobre el mar,
que traiga los claveles que le lleve al altar.

Es tiempo de tormentas y desconozco el cielo
y al alma le doy alas, un mapa y un camino,
y un punto tan preciso que marca mi destino 
un antes y un ahora y un fin para después.

Me asalta un calendario con un quince este mes,
en que es marzo y te nombro y se quiebran mis pies.
Ay Dios, que gire la montaña, que gire más el sol
Por siglos y por siglos, y así yo digo amén.








Edmée Cobo Giancáspero


En la foto mi padre y yo, en Versalles, Francia.

20 de diciembre de 2013

Aquí vengo de fiesta








Aquí vengo  de fiesta con el mar en memoria,
con mis ojos abiertos y mi sangre en tu historia,
con todo el ser que  tengo -de sur y primavera-
y todos mis silencios que viajan en primera.

Y en todos estos versos solo veras un sueño,
una locura en pausa, irreal y flexible,
que toca puerta y timbre, buscando una palabra,
un momento preciso y una causa invencible...

En el  verso, 
en  el  hueso, 
en un fogón de greda 
la noche de San Juan con Cristo en la alameda

Y a la suerte le digo brindemos con buen vino,
por todos los minutos que se llaman destino,
por lo cierto y lo incierto de nacer y morir.
Cara o sello a la vida en los rieles de un tren.


© Edmée Cobo Giancáspero
Registro de Propiedad Intelectual
Inscripción N° 235.638
del Poemario "Rompiendo los Silencios"
En Santiago de Chile

7 de agosto de 2013

El silencio llama



El silencio llama
y entre sombras
       ¡muerde!
El silencio busca
sin saber ni dónde.

Mi alma en la sombra 

oculta tu nombre
Mi destino busca
        naipes 
                y as de suerte.

Hay pasos que parten

        directo
        a la bruma.
Hay sombras que viven
en niebla y espuma.

Hay almas que emigran

        buscando fortuna
Y este mundo
          gira, 
sin pena ninguna.






  


© Edmée Cobo Giancáspero
Registro de propiedad intelectual
código 1112070685625

3 de junio de 2013

Invierno y temporal





Es invierno, es tormenta, es temporal,
es el viento que golpea, es un rayo de cristal
es mi sombra que protesta y se atreve 
               en un "no más".

El fuego ya es ausencia,
                             el agua viene y va.

Calor en el café, amante te inventé,
las flores son de hoy día,
los sueños son de ayer, una dalia se ha muerto
y no encuentro el clavel, la lluvia
es tan intensa que golpea mis pies
y se enreda, se enreda
en mi todo
          y  mi piel.

¡La lluvia es un placer!
          y sé que aunque se inunde mi playa de coral
          y le escriba a la muerte otra vez y otra vez
          y me pase la noche a pensar sólo en él.

¡Volveré a los andenes y a viajar en un tren!
Dejaré mis penas en una flor de azahar.
Me vestiré de lluvias la noche de San Juan.
Compraré una guitarra
                    y volveré a cantar.


© Edmée Cobo Giancáspero
Registro de Propiedad Intelectual
Inscripción N° 235.638
del Poemario "Rompiendo los Silencios"
En Santiago de Chile

23 de abril de 2013

¿Porque pensé que un día?







¿Por qué pensé que un día buscando, buscarías,
 mi huella en algún puerto,  mi nombre en un tranvía?
 -   La vieja madreselva no ha muerto, aún respira.
      Le han hecho un sortilegio y es toda brujería-

 Tal vez no me recuerdes, tal vez es mi nostalgia
que va de noche en noche, que viene y me desarma.
Tal vez algún fantasma me busca en el pasado,
se roba mi presente,
                                        mi llave
                                                   y mi candado.

 Que absurda tontería, dejar la puerta abierta
cuando el clavel del aire apenas  florecía.
 Que loca fantasía,  viajar  de Marte a Luna
mordiendo una manzana, rebelde de alegría.

 Viajando entre mil años, por siglos y por vidas.
Pensando que "es sagrado amar a fuerza viva",
Pensando que "el olvido es muerte y es pecado"
Me caigo,  me levanto, respiro,  me sostengo.

Y vienen las preguntas, sin pausas, ni respuestas
¿Por qué  se entrega  el alma con solo  una mirada?
¿Por qué la tierra gira y va tan apurada?
¿Por qué pensé que un día buscando, buscarías?




© Edmée Cobo Giancáspero
Registro de Propiedad Intelectual
Inscripción N° 235.638
del Poemario "Rompiendo los Silencios"
En Santiago de Chile


En la foto yo en el Hotel Karavia, en Lubumbashi, República Democrática del Congo, fue en mi primer día en África.

10 de febrero de 2013

Me invaden los desiertos



Me invaden los desiertos y un mar de soledades,
me llegan los recuerdos, de todo el bien amado,
del sol de otra frontera, de un vino navegado.
Ay ¡Tengo el corazón con sangre de otros lados!

Y llevo dos relojes, salpicados de horas
de tiempos que he vivido, en mundos paralelos, 
cruzando laberintos, jugando a ser guerrero,
tocando el precipicio,  por Dios y por enero.

Y me dicen poeta y dicen que te he amado,
quebrando los espejos, tirándolos al rio,
queriendo ser verano, con lunas que hacen ruido.
Ay, ¡Tengo el corazón al lado equivocado!

Un lobo se despierta, mis labios te han llamado
y en cruz un sortilegio alumbra la memoria,
es cierto que te he amado, con arpa y con guitarra,
con baile y con tambores, con culpas y pecados

Me llega el sentimiento de un sol enamorado,
la lluvia de otros días asalta mi pasado
y siento, tanto siento, los años que han volado
Ay ¡Tengo el corazón con sangre de otros lados!











© Edmée Cobo Giancáspero
Registro de Propiedad Intelectual
Inscripción N° 235.638
del Poemario "Rompiendo los Silencios"
en Santiago de Chile